| Mohamed Faragi es el leitmotiv del documental, el último hombre con recuerdo directo de aquellos bombardeos. "Murieron muchos niños, el arrhash estaba por todas partes. Yo no podía ir a ningún sitio. De repente, veías a alguien inhalar ese medicamento y se derrumbaba. Las autoridades nos lo hicieron pasar muy mal", afirma. |
Laarbi perdió la mano con nueve años, y con 91 asegura que también la cabeza. Aún hoy se le ensombrece el rostro al recordar a su padre muerto: "Lo mataron en el 25, lo rociaron con arrhash, en el 25, el 25", se lamenta. |
Los españoles apodaron a Mohamed Santiago por vestir de blanco. Santiago, caballo blanco. Nació justo después de que bombardearan la casa de sus padres. "Mi madre y mis hermanas tosieron día y noche, hasta que terminó con ellas. Mi hermano, Mohamed, bebió el veneno en el agua y murió. Al otro, se le cayó el pelo", afirma. |